POLIS no es un videojuego sobre gobernar una ciudad. Es un dispositivo crítico que convierte la teoría política, la economía simbólica y la ética de la decisión en un sistema interactivo. Cada elección modifica no sólo el destino de una civilización ficticia, sino la arquitectura conceptual desde la cual esa civilización puede ser pensada. El jugador no administra recursos: administra formas de mundo.